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En la Taberna El Nº 10 de Córdoba celebramos como propios los logros que cosecha año tras año la Denominación de Origen Montilla-Moriles, una de las más ricas y diversas del mundo. Por ello, no podemos estar más contentos por la reciente noticia de que la Unión Europea ha otorgado la máxima protección al vinagre de Montilla-Moriles, siendo el primero que se incluye en el Registro Europeo de Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas Protegidas. Un reconocimiento que entrará en vigor el próximo 4 de febrero. Esta nueva distinción a la calidad de la fermentación de los vinos envejecidos de esta DO supone una buena excusa para ofrecer algunos consejos de maridaje.

Dentro de la amplia oferta de vinos amparados bajo la DO Montilla-Moriles, a cuya riqueza y variedad se consagra la Taberna El Nº 10 (nuestras botas de Montilla-Moriles ocupan un espacio privilegiado en el patio de la taberna), a cada caldo le corresponde una serie de alimentos ideales para sacarle el máximo partido al juego de sabores y paladares. Por ejemplo, los finos son versátiles y muy apropiados para el aperitivo. Casan bien tanto con mariscos como con jamones ibéricos o dos de los platos más universales de la cocina cordobesa: salmorejo y mazamorra.

salmorejo y mazamorra para el maridaje en la Taberna El Nº 10

El salmorejo y la mazamorra, preparados para el maridaje con finos de la DO Montilla Moriles.

Mientras los vinos olorosos de Montilla-Moriles resultan ideales para combinar con sopas y caldos de carne, los amontillados resultan compañeros idóneos para iniciar el aperitivo. En este sentido, en la Taberna El Nº 10 les hemos encontrado un elemento para el maridaje ideal: nuestras banderillas El Nº 10. Una cuidada combinación de ingredientes para el maridaje, con elementos tan originales como un pequeño pimiento del piquillo.

banderilla de la taberna El Nº 10 en Córdoba

Las banderillas El Nº 10: ideales para el maridaje con vinos amontillados de la DO Montilla-Moriles.

¿Y qué decir del Pedro Ximénez? No existe un caldo más apropiado para ponerle el broche a un almuerzo excepcional, combinándolo con postres como la leche frita o helados.

Las posibilidades de maridaje con los vinos de Montilla-Moriles resultan prácticamente infinitas. Iremos profundizando en próximas entradas del blog, deteniéndonos en el maridaje con vinos tintos y blancos.

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